Pensamientos matutinos

A la cruz: donde muere el pecado y nace la libertad

Tito 2:14 afirma que Cristo se dio por nosotros para redimirnos del pecado y formarnos como pueblo purificado y activo en el bien.

La presencia del pecado no es un accidente superficial, sino un poder que deforma el carácter y domina la voluntad. Por eso la redención de Cristo no puede ser privada de santificación. El texto afirma con precisión que la cruz tuvo un fin doble: liberar del dominio de la maldad y producir un pueblo apartado para Dios.

Al mirar la Pasión, vemos cada detalle orientado a esta victoria: quebrantar al adversario que nos apartó de la vida, y devolvernos al Padre con un corazón nuevo. Ir al cruce de la cruz no es romantizar el sufrimiento, sino entregar a Jesús nuestras cadenas para que Él destruya sus raíces. Esta purificación no termina en sentimiento: el Espíritu Santo produce celo por las buenas obras como fruto de agradecimiento. No se trata de perfeccionismo, sino de obediencia diaria: confesar, reparar, servir y resistir tentaciones con la certeza de que el Cordero nos ha comprado para una misión santa.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - January 8

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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