Mañana y noche

A los pies de la cruz se aprende la humildad

Jesús es el gran maestro de la humildad del corazón; contemplar su abajamiento hasta la cruz es el remedio seguro contra el orgullo, pues este no puede vivir debajo de la cruz.

Jesús es el gran maestro de la humildad del corazón. Necesitamos aprender diariamente de Él. ¡Miren al Maestro tomando una toalla y lavando los pies de sus discípulos! Seguidor de Cristo, ¿no te humillarás? Mírenle como el Siervo de los siervos, y seguramente no podrás ser orgulloso. ¿No es esta frase el compendio de su biografía: "Se humilló a sí mismo"? ¿No estuvo en la tierra siempre despojándose, primero de un manto de honor y luego de otro, hasta que, desnudo, fue sujetado a la cruz, y allí no vació su ser más íntimo, derramando su sangre, entregándose por todos nosotros, hasta que lo depositaron sin un penny en una tumba prestada? ¡A qué profundidad fue abajado nuestro querido Redentor!

¿Cómo, pues, podemos ser orgullosos? Párense al pie de la cruz y cuenten las gotas de púrpura con que han sido limpiados; vean la corona de espinas; observen sus hombros flagelados, aún manando arroyos encarnados; vean manos y pies entregados al duro hierro, y todo su ser entregado al escarnio y la burla; vean la amargura, los dolores y las angustias del pesar interior que se manifiestan en su cuerpo exterior; escuchen el horripilante clamor: "¡Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado!" Si no yaces postrado en tierra ante esa cruz, nunca la has visto. Si no te humillas en presencia de Jesús, no le conoces. Estabas tan perdido que nada podría salvarte sino el sacrificio del unigénito Hijo de Dios. Piensa en eso, y así como Jesús se abajó por ti, inclínate tú en humildad a sus pies.

La conciencia del asombroso amor de Cristo hacia nosotros tiene una mayor tendencia a humillarnos que incluso la conciencia de nuestra propia culpa. Que el Señor nos lleve en contemplación al Calvario; entonces nuestra posición ya no será la del hombre pomposo y orgulloso, sino que tomaremos el lugar humilde de quien ama mucho porque mucho se le ha perdonado. ¡El orgullo no puede vivir debajo de la cruz! Sentémonos allí y aprendamos nuestra lección, y luego levantémonos y llevémosla a la práctica.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: June 3 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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