Tienes buenas razones para "aborrecer el mal", pues solo considera qué daño te ha causado ya. ¡Oh, qué mundo de males trajo el pecado a tu corazón! El pecado te cegó de modo que no podías ver la hermosura del Salvador; te hizo sordo para que no pudieras oír las tiernas invitaciones del Redentor. El pecado dirigió tus pies por el camino de la muerte, y derramó veneno en la misma fuente de tu ser; contaminó tu corazón y lo hizo "más engañoso que todo, y desesperadamente malvado". ¡Oh, qué criatura vil eras cuando el mal había hecho contigo lo peor de sí, antes de que interviniera la gracia divina! Eras hijo de ira, lo mismo que los demás; corrías con la multitud para hacer lo malo. Tales fuimos todos nosotros; pero Pablo nos recuerda: "Pero ya habéis sido lavados, pero ya habéis sido santificados, pero ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios."
Ciertamente tenemos buenas razones para aborrecer el mal cuando miramos atrás y rastreamos su obrar mortal. Tanto daño nos hizo el mal que nuestras almas se habrían perdido si el amor omnipotente no hubiera intervenido para rescatarnos. Aun ahora es un enemigo activo, siempre al acecho para hacernos daño y arrastrarnos a la perdición.
Por tanto, "aborrece el mal", oh cristianos, a menos que deseéis problemas. Si quieres sembrar tu camino de espinas y plantar ortigas en tu lecho de muerte, entonces descuida el "aborrecer el mal". Pero si quieres vivir una vida feliz y morir una muerte pacífica, entonces camina por todas las sendas de la santidad, aborreciendo el mal hasta el fin. Si de verdad amas a tu Salvador y quieres honrarlo, entonces "aborrece el mal". No conocemos otro remedio para el amor al mal en un cristiano como la comunión abundante con el Señor Jesús. Habita mucho con Él, y te será imposible estar en paz con el pecado.
"Ordena mis pasos por tu Palabra,
y haz mi corazón sincero;
que el pecado no tenga dominio, Señor,
mas guarda mi conciencia limpia."
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 7 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.