Oh Señor nuestro Dios, deseamos postrarnos esta noche ante el escabel de tu trono, adorándote por toda tu gran bondad. ¿Qué somos nosotros, para que se nos permita entrar en tu presencia o tomar tu tres veces santo nombre en nuestros labios pecaminosos y contaminados? No has tratado con nosotros según nuestros pecados, sino conforme a tu rica e inmerecida misericordia. ¡Qué misericordia la tuya, al inclinar tu oído a nuestros débiles balbuceos de alabanza y escuchar los ruegos de corazones tan ingratos e impíos! No nos habríamos atrevido a acercarnos a tu escabel, de no ser por tu gran amor hacia nosotros en Cristo Jesús. Solo por medio de Él, las palabras de nuestra boca y las meditaciones de nuestro corazón son hechas aceptables ante tu vista. ¡En Él somos perdonados, justificados, adoptados, salvos! En Él somos guardados, santificados, sellados. En Él seremos al fin presentados sin mancha delante de tu trono. Bendito Salvador, bien podemos confiar nuestro todo eterno a tu cuidado. Nuestras necesidades son incontables, ¡pero tu ayuda es infinita! Tú estás esperando para dispensar la gracia necesaria, para cada momento de necesidad. Señor, sentimos que necesitamos gracia para todo. No hay hora ni momento en que podamos vivir con independencia de Ti. Lleva adelante tu propia obra en nosotros. Sostennos, y solo entonces estaremos a salvo.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 26
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.