Cuando la conciencia conoce de verdad la sangre de la cruz, la oración deja de ser un acto de conveniencia y se convierte en confianza filial. Cristo no dejó un camino oscuro para acercarnos a Dios, sino un altar vivo, un Sumo Sacerdote lleno de misericordia y un Padre que se complace en recibirnos. El creyente puede orar en medio de cargas, decepciones y culpas porque Dios ya abrió el paso por gracia, no por mérito personal.
Por eso, cuando nuestras oraciones parecen secas o impunes, suele ser que las presentamos con mano vacilante, sin apoyarnos en la obra de Cristo. La práctica religiosa por sí sola no vence esa distancia. Volver al comienzo cambia todo: al presentar a Jesús, al respirar su nombre con fe, la petición deja de ser un reclamo y se vuelve entrega. Entonces el Señor responde según su corazón, en su tiempo, con su amor.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - June 12
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.