Bendito Dios, deseamos acercarnos a Tu sagrada presencia al cierre de otro día. Llegue nuestra oración delante de Ti como incienso, y el alzar de nuestras manos como el sacrificio vespertino. Capacítanos para tener una visión real de Tu majestad divina. Gloria sea a Tu santo nombre, porque aunque el Cielo es Tu morada, Te dignas también a hacer de cada corazón humilde Tu habitación. Aunque eres el mayor de todos los seres, eres el más amable de todos y el mejor de todos. Venimos, débiles, indefensos y cargados, a aquella cruz donde únicamente hay refugio y paz para el culpable. No encubriremos ni disimularemos nuestros múltiples pecados y maldades delante de Tu rostro, Dios Todopoderoso, Padre nuestro celestial. Los confesamos con un corazón humilde, contrito, penitente y obediente. Que Tu amor ejerza una influencia soberana sobre nosotros.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 51
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.