¡Cuántos de los amados santos de Dios, al ser llevados por la tribulación y el dolor, han hallado el cumplimiento de esta graciosísima promesa! Y ¿no hay entre estas aguas una por la que todos debemos pasar, ese Jordán profundo y veloz de la muerte, que cada uno ha de atravesar? Cuán oscuras y lúgubres se han mostrado esas aguas a los ojos de muchos hijos de Dios, en quienes se cumple sin cesar la experiencia de aquellos que «por el temor de la muerte estuvieron toda su vida sujetos a servidumbre».
Pero cuántas veces esas aguas sólo han sido terribles en la perspectiva, en la mera anticipación. Cuán distinta ha sido la realidad. Cuando el creyente desciende a la orilla del río y sus pies se sumergen en aquellas aguas, y parece como si subieran más y más, el Señor aparece de repente en su poder y en su presencia, y entonces el agua desciende. Él habla una palabra de paz a su alma sobre el lecho de muerte, le revela a Cristo en su amor, su gracia y su sangre, disipa esas dudas, temores y pensamientos perturbadores que lo acosaron durante años, y trae a su corazón una santa calma, una dulce paz, asegurándole que todo está bien con él, tanto para el tiempo como para la eternidad. ¿No recibe entonces el cumplimiento de la promesa: «Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo»?
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: December 9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.