Si estamos sentados en paz y gozo, con el corazón lleno de dulces pensamientos navideños, deberíamos recordar a aquellos cuyos hogares estarán oscuros y tristes mañana, cuando en todo el país repiquen las campanas. Quizá podamos hacer poco para darles consuelo, pero podemos orar por ellos y así invocar bendiciones sobre ellos. Porque, después de todo, la mejor manera de enviar bendiciones a las personas es a través de Dios. Él tiene miles de mensajeros, y siempre puede enviar las bendiciones de su amor adonde nosotros solo podemos enviar un deseo amable.
La noche en que el ángel anunció buenas nuevas de gran gozo para todo el pueblo no excluyó a nadie del consuelo divino. Cuando nuestras mesas están llenas y nuestros corazones serenos, la oración por el afligido convierte nuestro agradecimiento en puente. Así la Navidad deja de ser una fiesta solitaria y se vuelve un acto de amor que alcanza, por la mano de Dios, a los hogares que más necesitan ser tocados.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - December 24
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.