Acudir a Jesús cada día y cada hora
«Y ciertamente, aun lo estimo todo como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo.» Filipenses 3:8
Todos los verdaderos cristianos conocen a Cristo —no con un mero conocimiento teórico, que puede obtenerse de los libros, sino con un conocimiento que el Espíritu Santo obra en el corazón. Conocemos a Cristo...
en la gloria de Su persona,
en la perfección de Su obra, y
en las riquezas de Su admirable gracia.
Conocemos a Cristo de tal manera que Él se destaca ante nosotros como el principal entre diez mil, y el todo amado. Y cuanto más le conocemos, ¡más íntimos deseamos llegar a ser con Él!
No solo conocemos a Cristo, sino que le necesitamos. Y cuanto más vivimos, más le necesitamos. Tampoco necesitamos meramente a Cristo, sino que necesitamos todo lo que hay en Cristo, o todo lo que Cristo tiene. Necesitamos...
Su sangre para limpiarnos,
Su justicia para vestirnos,
y Su Espíritu para santificarnos.
¡Necesitamos a Cristo diariamente, a cada hora!
Así como necesitamos a Cristo, así acudimos a Cristo. No una vez para siempre, sino que continuamente acudimos. Debemos acudir a Él...
en cada prueba,
en cada aflicción,
en cada conflicto,
para descargar nuestra mente,
para hallar descanso para nuestra alma.
Acudimos a Él...
por sabiduría,
por fortaleza,
por santidad.
Gran parte de la religión experimental consiste en acudir a Jesús cada día y cada hora.
«¡Vengan a mí todos los que están cansados y cargados, y yo les daré descanso!» Mateo 11:28
Fuente y atribución
Autor original: James Smith
Título original: Treasures from James Smith — Coming daily and hourly to Jesus
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de James Smith, publicado originalmente en Grace Gems.