Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Agradar a los hombres para ganarlos para Cristo, sin adularlos

La vida cristiana se inclina a los extremos; la oración pide al Señor el justo medio entre la adulación y la reprensión, para brillar como luz y ganar a otros sin complacer sus concupiscencias.

«Si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.» Gálatas 1:10

«Cada uno de nosotros agrade a su prójimo para su bien, edificándolo.» Romanos 15:2

«El hombre que adula a su prójimo tiende una red ante sus pies.» Proverbios 29:5

«El que reprende a un hombre hallará después más favor que el que adula con la lengua.» Proverbios 28:23

Siempre estamos inclinados a los extremos, aun cuando Dios ha comenzado a hacernos sabios y a conformarnos a su propia naturaleza santa. A veces somos dados a correr hacia una falsa actividad por la conversión de otros, confiando demasiado en nuestra propia suficiencia y fuerza; otras veces caemos en la negligencia y el languor. Por tanto, que el Señor me guíe siempre por el camino recto, para que ande con toda sencillez y humildad de corazón, y cultive también una verdadera ferviencia de espíritu y una fe firme, de modo que pueda decirse: «Creo, por lo tanto hablo.» Concede, oh mi querido Salvador, que yo brille como luz y sea útil a todos cuantos me rodean, sin buscar nunca lo mío propio, sino solo la salvación y el bien de los demás, con amor sincero. ¡Oh, que tu amor me constriña en todas las cosas! Que yo agrade a los hombres para ganarlos para ti — pero nunca adularlos ni complacer sus concupiscencias. Enséñame a reprender con amor, y ya sea que aplauda o reprenda, que lo haga en espíritu de mansedumbre, gentileza y santo amor. Señor, presérvame de todos los extremos y enséñame el feliz medio, en todas las cosas y en todo tiempo, para que así represente rectamente tu religión.

Padre de misericordias, envía tu gracia,

todopoderosa desde lo alto,

para formar en nuestras almas obedientes,

la imagen de tu amor.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — October 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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