¿Fue así aun en el principio? ¿Dividieron la luz y las tinieblas el reino del tiempo en el primer día? Entonces poco de extrañar es que yo tenga también cambios en mis circunstancias, del sol de la prosperidad a la medianoche de la adversidad. No siempre será el resplandor del mediodía ni aun en los asuntos de mi alma; debo esperar, en ciertas temporadas, lamentar la ausencia de mis goces anteriores, y buscar a mi Amado en la noche. Y no estoy solo en esto, pues todos los amados del Señor han tenido que cantar el canto mezclado de juicio y de misericordia, de prueba y de liberación, de luto y de deleite.
Es uno de los arreglos de la providencia divina, que el día y la noche no cesarán ni en la creación espiritual ni en la natural, hasta que lleguemos a la tierra de la cual está escrito: "no habrá allí noche." Lo que nuestro Padre celestial ordena es sabio y bueno. ¿Qué, pues, alma mía, es lo mejor que puedes hacer? Aprende primero a estar contenta con este orden divino, y dispuesta, como Job, a recibir el mal de la mano del Señor tanto como el bien. Estudia después hacer que los albores de la mañana y de la tarde se regocijen. Alaba al Señor por el sol del gozo cuando se levanta, y por la penumbra de la tarde cuando cae. Hay belleza tanto en el amanecer como en el ocaso; canta de ello y glorifica al Señor. Como el ruiseñor, derrama tus notas a todas horas. Cree que la noche es tan útil como el día. Los rocíos de la gracia caen abundantemente en la noche del dolor. Las estrellas de la promesa brillan gloriosamente en medio de la oscuridad de la tristeza.
Continúa tu servicio bajo todos los cambios. Si de día tu contraseña es el trabajo, de noche cámbiala por la vigilia. Cada hora tiene su deber, así que permanece en tu vocación como siervo del Señor hasta que Él aparezca de repente en su gloria. Alma mía, tu tarde de la vejez y de la muerte se acerca; no la temas, pues es parte del día; y el Señor ha dicho: "Lo cubriré todo el día."
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 1 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.