Se dice del águila que se remonta hacia el sol, y que de todas las aves es la única que puede contemplar el sol con mirada firme y sin desviar los ojos. Así sucede con la fe en el alma. Solo el pueblo del Señor puede mirar por la fe al «Sol de justicia», contemplar a un glorioso Emanuel a la diestra del Padre, y ver a un precioso Jesús intercediendo siempre por ellos y atrayéndolos cerca de su seno. Y cuando este bendito Jesús comunica una medida de su amor y de su sangre a sus conciencias, y levanta y hace brotar la fe en su nombre, entonces el alma comienza a remontarse con alas como de águila, elevándose más y más alto, hasta venir a la presencia de Dios; subiendo en círculos cada vez más altos de vuelo espiritual, hasta penetrar en el mismísimo santuario de Jehová.
Ahora bien, ¿no se ha remontado así tu alma a veces como sobre alas de águila? ¿No ha habido aquellas comunicaciones de vida y luz divinas, aquellos montes de fe, aquellos anclajes de esperanza, aquellas expansiones de amor, mediante los cuales tu alma pudo elevarse y hallar deleite en Jesús, y sentir su nombre, su amor y su sangre preciosos? ¿No te has remontado también, no solo en el ejercicio de fe viva y esperanza, sino también de afeción celestial?
A veces estamos tan fijados a esta tierra, a este valle de lágrimas, a este desierto aullante; tan encadenados a ella, que somos como un ave con el ala quebrada, y no podemos remontarnos. Somos absorbidos por el mundo, olvidando a Dios y la piedad. Pero ¿no hay tiempos y sazones en que el alma es librada de estas cadetas y grillos, cuando los cuidados terrenales se desprenden de la mente, cuando nuestras alas son fuertes y se nos dan nuevas plumas por así decirlo, cuando el mundo y sus tentaciones, el pecado y sus lazos se quedan atrás, y hay un dulce remontarse en los sentimientos de afeción celestial? Esto es «remontar con alas como de águila», y el alma que se eleva nunca cesa de ascender hasta venir a la misma presencia del Dios trino de Israel.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: December 27
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.