El primer mandamiento no es una carga pesada para un corazón libre; es una liberación. Si un bien inferior ocupa el trono interior, la vida se vuelve fragmentada: amamos algo con intensidad, pero seguimos vacíos. Dios ordena que toda nuestra capacidad de amar se incline hacia Él porque Él solo responde al alcance infinito del alma humana.
No amamos por obligación fría, sino por verdad recibida. Él es Creatura, moral y soberano, el origen de todo bien; por eso es imposible amar a Dios de manera superficial. Desde esa prioridad surge una obediencia viva: relaciones más sanas, prioridades claras y una fe menos ansiosa. Cuando el corazón se vuelve un altar y no un mercado de intereses, la vida entera se vuelve adoración práctica.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - May 18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.