Con amor eterno te he amado; por eso te he atraído con misericordia. Este verso no describe una regla fría, sino el corazón de Dios. Su gobierno sobre su pueblo nace de la bondad fiel: disciplina para corregir, sí, pero siempre orientada a restaurar. El que ha amado con compasión llama al corazón errante y lo vuelve, de nuevo, hacia su luz.
Imitar a Dios en este punto cambiaría nuestra convivencia: menos sentencia, más verdad misericordiosa; menos dureza, más justicia con ternura. Cuando alguien cae, la primera respuesta no es lanzar juicio desde el orgullo, sino reconocer el peso de nuestra propia necesidad de gracia. También nuestra disciplina personal debe pasar por este filtro: no nos condena al odio, sino al arrepentimiento sincero y la transformación. Que en nuestra casa y congregación reine esta forma de amar: firme, recta y llena de misericordia, porque Dios mismo lo practica primero.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - January 30
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.