Pensamientos matutinos

Amor que desciende a la cruz: Dios se da todo

Dios amó hasta dar a Cristo como sacrificio: el Hijo cargó nuestra culpa y el precio de la cruz abrió vida donde solo había condena.

Juan no dice “amor” para adornar un discurso, sino para señalar el corazón de Dios. Si Dios hubiera querido ignorar el pecado, habría castigado como los demás jueces. Pero Él, siendo justo, envió a su Hijo con una acción que supera toda medida humana: cargar nuestra culpa para quitarla, soportar el reproche por nosotros, sufrir el peso del juicio que merecíamos. En ese altar de amor, la gloria no desaparece; se muestra como gracia.

Cuando la Biblia afirma que el ‘Señor de gloria’ se hizo siervo, no busca sólo emoción: fortalece la fe herida. No estamos exentos del sufrimiento, pero tampoco dejamos de ser amados. El mismo Dios que no escatimó a su propio Hijo se presenta ahora como Padre cercano. Su amor es insondable, profundo y amplio: no promesa vacía, sino presencia fiel que transforma la culpa en obediencia agradecida.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - February 14

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura