Si hemos recibido a Cristo mismo en lo más íntimo de nuestros corazones, nuestra nueva vida manifestará su íntimo conocimiento de Él por un andar de fe en Él.
Andar implica acción. Nuestra religión no ha de encerrarse en nuestro aposento; debemos llevar a la práctica aquello que creemos. Si un hombre anda en Cristo, entonces obra como Cristo obraría; pues estando Cristo en él, su esperanza, su amor, su gozo, su vida, él es reflejo de la imagen de Jesús; y los hombres dicen de aquel: "Es como su Maestro, ¡vive como Jesucristo!"
Andar significa progreso. "Andad en Él." Pasad de gracia en gracia, corred adelante hasta alcanzar el grado sumo de conocimiento que un hombre puede tener de nuestro Amado.
Andar implica continuidad. Ha de haber una permanencia constante en Cristo. ¡Cuántos cristianos piensan que mañana y tarde deben entrar en la compañía de Jesús, pero pueden entregar su corazón al mundo todo el día! Eso es vivir pobremente; debemos estar siempre con Él, pisando sus huellas y haciendo su voluntad.
Andar implica también hábito. Cuando hablamos del andar y de la vida de un hombre, nos referimos a sus hábitos, al tenor constante de su vida. Ahora bien, si a veces disfrutamos de Cristo y luego le olvidamos; a veces le llamamos nuestro y pronto perdemos el asidero, eso no es hábito; no andamos en Él. Debemos mantenernos en Él, asirnos a Él, no soltarle jamás, sino vivir y tener nuestro ser en Él. "Como habéis recibido a Cristo Jesús el Señor, andad en Él"; perseverad del mismo modo en que habéis comenzado, y así como al principio Cristo Jesús fue la confianza de vuestra fe, el manantial de vuestra vida, el principio de vuestra acción y el gozo de vuestro espíritu, así sea Él lo mismo hasta el fin de la vida; lo mismo cuando andéis por el valle de sombra de muerte y entréis en el gozo y el reposo que quedan para el pueblo de Dios. ¡Oh Espíritu Santo, capacítanos para obedecer este precepto celestial!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: November 9 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.