La tierra prometida

Anticipos del gozo eterno que nos aguarda

Muestra cómo la gracia presente es el principio de la gloria futura, y cómo el Espíritu en el corazón del creyente es un anticipo del Cielo que le espera.

"Que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria." Efesios 1:14

El estado de gracia y el estado de gloria son idénticos en su naturaleza, aunque muy diferentes en su grado.

La gracia es la gloria comenzada, y la gloria es la gracia consumada.

La gracia es el botón que se abre, y la gloria es la flor desplegada.

La gracia es el niño, y la gloria es el hombre maduro y perfecto.

La gracia es el alba temprana, y la gloria es el mediodía sin nubes.

De ello se sigue que cuando el creyente entre en el Cielo, no le resultará del todo nuevo. Ya ha sido influido por los principios, ha participado en las ocupaciones y ha tenido un anticipo de los gozos y arrobamientos de aquella región bendita. Solo será la expansión de los diversos elementos incipientes de los que se compone actualmente su constitución espiritual. "El que cree en el Hijo tiene vida eterna"; aunque su plena realización es futura, la posee ya en sus primeros rudimentos aquí abajo.

Lector, ten por seguro que el Cielo debe entrar en ti antes de que tú puedas entrar en el Cielo. El cristiano tiene, en su Cielo comenzado aquí abajo, un anticipo del Cielo que le aguarda arriba. A menos que el reino de Dios esté en nosotros aquí, no soñemos con entrar en su reino eterno más adelante.

Los impíos también poseen el anticipo de su herencia. ¿Qué son sus remordimientos de conciencia y los temerosos presentimientos de los que a menudo son objeto? Son los anticipos de lo que les aguarda en aquel mundo donde el gusano nunca muere y donde el fuego nunca se apaga. El anticipo y el pago pleno son del mismo tipo; pero en medida el uno es insignificante en comparación con el otro. Y ¿qué son las agonías mentales que muchos de los impíos soportan ahora, en comparación con lo que les está reservado en la eternidad? Son solo como la llama de una vela cuando se la pone junto a un horno ardiente; o como las chispas que de vez en cuando vuelan de la cima de una chimenea, en contraste con la erupción de un poderoso volcán.

Ahora bien, lo que estos tormentos internos son para los impíos, eso son para el verdadero creyente la morada del Espíritu y el gozo y la paz que fluyen de su presencia en el corazón. Por medio de él es sellado para el día de la redención y hecho apto para el glorioso destino que le aguarda. ¡Oh alma mía! no entristezcas, pues, al Espíritu Santo de Dios; no apagues sus influencias benignas; sino escucha siempre su voz pequeña y apacible, y entrégate sin reservas a sus direcciones.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: Foretastes of Future Bliss

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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