Pensamientos vespertinos

Apartaos con Jesús a descansar un poco

El cristianismo bíblico no es monástico, pero exige retiradas frecuentes al secreto de la presencia de Dios para renovar las fuerzas del creyente fatigado.

Permíteme, querido lector, instarte al cultivo diario y diligente de aquel cristianismo que deriva su frescura, su vigor y su resplandor de mucha comunión oculta con Jesús. No abogamos por la religión del recluido; un cristianismo monástico no es el cristianismo de la Biblia. Cuando Dios, en el ejercicio de su gracia soberana, convierte a un hombre, lo convierte no solo para sí, sino también para los demás: no solo para la iglesia, sino también para el mundo. Ha de ser un monumento cuya inscripción todos puedan leer, una ciudad cuya hermosura todos admiren, una luz ardiente y resplandeciente en cuyo brillo todos se gocen. Ha de vivir y trabajar, y si fuere necesario, morir por otros. Pero abogamos por más de aquel cristianismo que está a menudo a solas con Dios, que se retira de vez en cuando del cansancio del trabajo y del ruido del conflicto para renovar sus fuerzas y reponer sus recursos en una espera secreta del Señor.

Los cristianos deben estar más a solas con Jesús. ¡En medio de qué remolino de excitación y de turbulencia viven muchos! Cuán pocos se retiran de los goces domésticos y públicos, de las exigencias del negocio, de los deberes de comités y secretarías, para tener comunión a solas con Dios. Esto no debe ser así. Las instituciones que sirven, la vocación en la que trabajan, las familias por las que laboran, saldrían ganando más bien que perdiendo con su retiro ocasional del mundo para estar a solas con Dios. Y si nuestro Señor estuviera aún en la tierra, contemplando su acción incesante y su escaso retiro devocional con la consiguiente flaqueza de espíritu, ¿no se vería obligado a decirles como en otro tiempo dijo tiernamente a sus discípulos agotados: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco? Él los atraería de los demás hacia sí mismo. No te sorprendas de cualquier camino que el Señor tome para llevar tu alma cansada al descanso en él. No siempre es en la multitud donde habla más tiernamente al corazón; con más frecuencia saca a su pueblo y lo aparta consigo a solas. A menudo es en la privacidad del retiro, cuando el alma se recoge tras su pabellón, donde se experimenta la mayor y más dulce cercanía con Jesús. Así cumple en tu experiencia su propia promesa tan grande y preciosa: Yo saciaré el alma cansada y llenaré toda alma triste.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - March 30

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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