"Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentará." Salmo 55:22.
Es por un acto de fe sencilla y orante que trasladamos al Señor nuestros cuidados y ansiedades, nuestros pesares y necesidades.
Jesús te invita a acercarte y apoyarte en Él, a apoyarte con todas tus fuerzas sobre ese brazo que equilibra el universo, y sobre ese pecho que sangró por ti bajo la lanza del soldado.
Pero tú preguntas con duda: "¿Es el Señor capaz de hacer esto por mí?" Y así, mientras debates un asunto sobre el cual no hay ni la sombra de una duda, la carga está aplastando tu espíritu sensible hasta el polvo.
Y todo el tiempo Jesús está a tu lado y dice con amor: "Echa tu carga sobre Mí y Yo te sustentaré. Yo soy el Dios Todopoderoso. Yo llevé el peso de tu pecado y de tu condenación cuesta arriba por la empinada pendiente del Calvario, y el mismo poder de omnipotencia, y la misma fuerza de amor que lo llevó todo por ti entonces, está dispuesto a llevar tu necesidad y tu dolor ahora. ¡Echa todo sobre Mí!"
"¡Hijo de Mi amor! ¡Apóyate de lleno! Déjame sentir la presión de tu cuidado. ¡Yo conozco tu carga, hijo! Yo la di forma, la equilibré en Mi propia mano y no guardé proporción de su peso con tu fuerza sin ayuda. Pues al mismo tiempo que la puse sobre ti, dije: Yo estaré cerca, y mientras ella se apoya en Mí, esta carga será Mía, no suya. Así mantendré a Mi hijo dentro de los brazos que se cierran de Mi propio amor. ¡Aquí, déjala! ¡No temas imponerla sobre un hombro que sostiene el gobierno de los mundos! ¡Acércate más aún! ¡No estás lo suficientemente cerca! Yo quiero abrazar tu carga, para así sentir a Mi hijo reposando sobre Mi pecho. ¡Tú me amas! Lo sé. No dudes, pues. Pero, amándome, ¡apóyate de lleno!"
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Lean hard!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.