Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Aprende a los pies de Jesús, el Maestro divino

Una oración pidiendo ser guiado por el Consejero admirable y aprender de Jesús, confiando en que Dios obra su voluntad soberana aun en medio del misterio.

«Dios no es autor de confusión.» 1 Corintios 14:33

«Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que el hombre alcance a discernir la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.» Eclesiastés 3:11

Oh Señor, soy como un niño pequeño, que no conoce ni el principio ni el fin de sus caminos; pero siendo Tú un Consejero admirable, creo que mi única sabiduría es dejarme aconsejar y guiar por Ti. Muéstrame, pues, siempre tu camino en todas las cosas, aun en las más pequeñas, para que jamás deje de hacer tu obra en su tiempo y en su orden debidos. Haz de mí un mayordomo tan fiel, que no me aparte ni una pulgada de tu voluntad — sino que en toda ocasión actúe y sufra según tu beneplácito, siguiéndote en obediencia implícita, buscando solo conocer tu voluntad y esforzándome solo por cumplirla.

Alma mía, toma tu lugar a los pies de Jesús y aprende de Él. Él será tu maestro. Él te instruirá con discreción. Si Él te enseña, su enseñanza te santificará, te moldeará conforme a la voluntad de Dios y te hará feliz. Te hará dispuesto a ignorar lo que Dios oculta, y a aprovechar prácticamente lo que Dios revela. No hay maestro como Jesús, ¡ni enseñanza alguna como la suya!

Dios se mueve de manera misteriosa

para realizar sus maravillas:

estampa sus pisadas en el mar

y cabalga sobre la tempestad.

En minas insondables

de habilidad inagotable,

atesora sus brillantes designios

y obra su voluntad soberana.

Ustedes, santos temerosos, cobren nuevo ánimo;

las nubes que tanto temen

están preñadas de misericordia, y han de romperse

en bendición sobre su cabeza.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — April 25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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