Mañana y noche

Aprende de María Magdalena cómo buscar al Salvador

María Magdalene buscó al Señor de madrugada, con audacia, fidelidad, lágrimas y amor exclusivo; quien así le busque gozará pronto de Su presencia.

Aprendamos de María Magdalene cómo obtener comunión con el Señor Jesús. Observemos cómo buscó.

Buscó al Salvador muy de madrugada. Si puedes esperar a Cristo y ser paciente con la esperanza de tener comunión con Él en alguna temporada lejana, nunca tendrás comunión en absoluto; pues el corazón que está dispuesto para la comunión es un corazón hambriento y sediento.

Le buscó también con mucha audacia. Otros discípulos huyeron del sepulcro, porque temblaban y estaban asombrados; pero María, se dice, "estaba" junto al sepulcro. Si quieres tener a Cristo contigo, búscale con audacia. No dejes que nada te retenga. Desafía al mundo. Avanza adonde otros huyen.

Buscó a Cristo fielmente: estaba junto al sepulcro. A algunos les cuesta permanecer junto a un Salvador vivo, pero ella permaneció junto a uno muerto. Busquemos a Cristo de este modo, aferrándonos a la menor cosa que tenga que ver con Él, permaneciendo fieles aunque todos los demás le abandonen.

Notemos además que buscó a Jesús con fervor: estaba "llorando". Aquellas lágrimas fueron como conjuros que llevaron cautivo al Salvador y le hicieron salir y mostrarse a ella. Si deseas la presencia de Jesús, ¡llora tras ella! Si no puedes ser feliz a menos que Él venga y te diga: "¡Eres Mi amado!", pronto oirás Su voz.

Por último, buscó solo al Salvador. ¿Qué le importaban los ángeles? Se volvió apartándose de ellos; su búsqueda era solo para su Señor. Si Cristo es tu único y verdadero amor, si tu corazón ha echado fuera a todos los rivales, no tardarás en gozar del consuelo de Su presencia.

María Magdalene buscó así porque amaba mucho. Despertemos a la misma intensidad de afecto; que nuestro corazón, como el de María, esté lleno de Cristo, ¡y nuestro amor, como el suyo, no se satisfará con nada menos que Él mismo! ¡Oh Señor, revélate a nosotros esta noche!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: July 14 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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