Sin duda, el ciego había estado deseando que Jesús viniera a Jericó. Había llegado a creer que, si tan solo Él viniera, podría abrir sus ojos ciegos. ¡Qué estallido de gozo llenó al pobre hombre cuando supo que Jesús pasaba por allí! Era su oportunidad. Al instante comenzó a clamar. La lección que aquí se nos enseña es que, cuando Jesús pasa cerca, todos los que necesitan ayuda deben clamar a Él sin demora.
Pero ¿cuándo puede decirse hoy que Jesús está pasando? Por supuesto, Él está siempre presente en todas partes. No podemos salir de su vista ni un instante. Sin embargo, hay tiempos en que Él parece visitar de manera especial ciertos lugares. El día de la visitación de Israel fue cuando Jesús recorría la tierra, enseñando y sanando. Así también, los tiempos de avivamiento en una iglesia son tiempos de visitación peculiar. Cuando el Espíritu obra con poder, cuando muchos corazones se inclinan arrepentidos, entonces Jesús de Nazaret está pasando, y ese es el momento de clamar a Él. Cuando la conciencia está tierna, cuando el espíritu lucha en silencio, cuando alguna providencia peculiar ha despertado el alma, nuevamente Jesús está pasando cerca.
Él pasa en la juventud. No hay otra época en la que esté realmente tan cerca. Entonces el corazón es tierno, los afectos no están comprometidos, la vida es moldeable, y Él se acerca de manera especial. Nunca habrá en la vida posterior un tiempo en que sea tan fácil clamar a Él y ser salvo como en la juventud.
Este ciego aprovechó sabiamente la oportunidad. Jesús pasaba ahora, estaba cerca de él, podía oír con facilidad su clamor. Ese era su momento; si no ahora, quizá nunca. Ciertamente nosotros deberíamos actuar con la misma sabiduría al buscar a Cristo mientras Él está cerca. No debe olvidarse que Jesús nunca volvió a pasar por Jericó. Si Bartimeo hubiera dicho: "Esperaré hasta que Él vuelva", ¿cuál habría sido el resultado?
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Jesus Passing By
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.