Pensamientos vespertinos

Asegura tu vocación y elección con diligencia

La seguridad del perdón y de la adopción no es una quimera inalcanzable, sino un privilegio bíblico que el creyente debe buscar con diligencia y oración para andar santo y feliz.

La doctrina de la seguridad del perdón, de la aceptación en Cristo y de la adopción en la familia de Dios ha sido considerada por muchos como un ideal inalcanzable en esta vida, y se mira con recelo a quien la expresa. Pero esto contradice la Palabra divina y la experiencia concurrente de millones que han vivido y muerto en la plena seguridad de la esperanza. La doctrina de la seguridad está claramente revelada en la Escritura. Aunque no la sostengamos como indispensable para la salvación del creyente, sí debemos afirmar que es esencial para su andar santo y consolador, y que redunda mucho en la gloria de Dios. ¿Por qué, si no, tantas referencias marcadas a ella? Pablo expresa gran conflicto por los santos, para que sus corazones sean "confortados, unidos en amor, hasta todas las riquezas del pleno conocimiento". Y Pedro exhorta con vehemencia: "procurad hacer firme vuestra vocación y elección". Está escrito como con un rayo de sol: "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios".

Es deber y privilegio de todo creyente buscar con diligencia y oración el sello del Espíritu. No te conformes con la impresión tenue que recibiste en tu conversión; no descanses en una experiencia pasada. Muchos se satisfacen con la leve esperanza de haber pasado de muerte a vida, y con esa evidencia débil y muchas veces dudosa atraviesan toda su existencia. Pero, lector, si estás realmente convertido y tu alma está sana y creciendo, querrás más que eso. Y especialmente, si el Señor te lleva a un conocimiento más profundo de ti mismo, a gustar lo áspero del camino y lo estrecho de la senda, querrás un Cristo presente en quien apoyarte y del cual vivas.

La experiencia pasada no basta, salvo para confirmar tu alma en la fidelidad de Dios. Olvidando "lo que queda atrás", buscarás un perdón presente y un sentido actual de aceptación. La pregunta diaria, mientras te acercas a tu morada eterna, será: "¿Cómo estoy ahora con Dios? ¿Es Jesús precioso ahora para mi alma? ¿Es mi alimento cotidiano?". Valora un andar feliz y santo; sé celoso del honor del Señor; anhela ser "sal de la tierra" y "luz del mundo". Busca, pues, el sello del Espíritu. No descanses antes de alcanzarlo; es tu deber; ¡ojalá sea también tu privilegio! Entonces exclamarás con lengua inquebrantable: "Abba, Padre; ¡Señor mío y Dios mío!".

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - November 11

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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