Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Aún está abierta la puerta de la misericordia

Una urgente invitación a buscar en Cristo arrepentimiento y perdón mientras la puerta de la misericordia permanece abierta.

«No seáis como el caballo o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y freno, porque si no, no se acercarán a ti.» Salmo 32:9

«Si invocáis por Padre al que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conversad en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación.» 1 Pedro 1:17

Lector, ¿crees que hay un Dios y que Él pronto te juzgará por toda mala acción que hayas cometido, y por toda la iniquidad secreta de tu seno? ¿Cómo, pues, puedes comparecer ante tu Juez, si tu corazón no es cambiado y tus pecados no son perdonados? No habrá oportunidad de disimularlos, excusarlos ni evadirlos. Comienza, pues, a tiempo, a considerar cómo deberás presentarte ante aquel tribunal terrible. La puerta de la misericordia está aún abierta. Invoca al Señor Jesús en busca de arrepentimiento y perdón antes de que la puerta se cierre y seas perdido para siempre. Ahora —pero solo ahora, es el tiempo aceptable; ahora es el día de salvación. Hasta aquí has rechazado a Cristo; has descuidado la gran salvación, quizá. Permíteme, entonces, suplicarte que consideres la pregunta que plantea el apóstol: «¿Cómo escaparemos si descuidamos una salvación tan grande?» ¿Cómo? No hay sacrificio por el pecado sino la única ofrenda de Jesús; no hay remedio para la culpa o la miseria humanas sino su preciosa sangre; no hay manera de acercarse a Dios con aceptación sino por Él. ¿Cómo, pues, escaparás si vives y mueres descuidándolo?

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — August 13

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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