«Alabaré al Señor toda mi vida; ¡cantaré alabanzas a mi Dios mientras viva!». Salmo 146:2
Déjame practicar mucho en la tierra lo que confío será mi delicioso empleo en el Cielo. Es bueno alabarte, oh Señor; mostrar tu misericordia por la mañana y tu fidelidad cada noche. Cuanto más more, en un espíritu de gratitud, sobre tu bondad y tu misericordia, más feliz seré en el disfrute de tu amor y más ferviente será mi deseo de vivir para tu gloria.
Que mi acción de gracias y mi alabanza no se confinen a las horas luminosas de la vida, cuando abundan los consuelos; sino ayúdame, oh Señor, a alabarte en el día nublado y oscuro. Que yo piense entonces en tu bondad pasada y en tu amor inmutable. Que yo recuerde que tan ciertamente diseñaste el invierno de la adversidad para mi provecho, como el verano de la prosperidad es para mi disfrute. Que yo recuerde que eres tan bueno cuando niegas mis peticiones, como cuando las concedes. Y si nada más puede hacer cantar a mi corazón en la hora de la prueba, ¡que tu misericordia redentora y el amor inefable de Cristo me muevan a gratitud y alabanza!
Fuente y atribución
Autor original: Autor desconocido
Título original: help me, O Lord, to praise You in the cloudy and dark day
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.