¡Oh, si nuestra fe pudiera abrazar un poco, aunque fuera sólo un poco, y si pudiéramos acercarnos cada día a beber aunque fueran unas gotas de esta fuente pura de gozo inmortal, en la dulce realización de ser bendecidos, ya bendecidos, plenamente bendecidos, inalterable e irreversiblemente bendecidos con toda bendición espiritual en Cristo, qué fuerza y consuelo impartiría a nuestra alma tan menudo abatida! Miren las palabras; examínenlas una y otra vez; piensen en su mente, una por una, en las bendiciones espirituales que más codician. ¿Es el perdón? ¿Es la paz? ¿Es el amor de Dios derramado en su corazón? ¿Es el espíritu de adopción que le hace clamar: "Abba, Padre"? ¿Es la comunión con Dios? ¿Es el goce de su presencia y de sus sonrisas? ¿Es la liberación de toda duda y temor? ¿No son estas las bendiciones espirituales que estima por encima de casa o tierra, esposa o esposo, hijo o pariente, o de cualquier bien terrenal?
Pues bien, con estas y con todas las demás usted es bendecido, ya bendecido, si es uno de los santos de Dios y un creyente en Cristo Jesús. Dios no tiene aún que bendecirle, más allá de darle aquí un anticipo y allá el goce pleno. Ya le ha bendecido con todas ellas en Cristo Jesús.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: March 2
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.