Entonces Jacob se despertó y dijo: «Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo ni siquiera lo sabía». Tuvo miedo y dijo: «¡Qué lugar tan temible es este! No es otro que la casa de Dios, la puerta del cielo». A la mañana siguiente se levantó muy temprano. Tomó la piedra que había usado como almohada y la puso de pie como pilar memorial. Luego derramó aceite de oliva sobre ella. Llamó a aquel lugar Betel, «casa de Dios», aunque el nombre del pueblo cercano era Luz.
Entonces Jacob hizo este voto: «Si Dios está conmigo y me protege en este viaje, y me da comida y vestido, y me devuelve sano y salvo a la casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios. Esta piedra memorial llegará a ser un lugar de adoración a Dios, y le daré a Dios el diezmo de todo lo que me dé». Génesis 28:10-22
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Eventide at Bethel — chapter 1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.