Y no bien se disuelva nuestra conexión con las cosas visibles y temporales, hallaremos en el mundo venidero la vida eterna. A los que honran a Cristo, Él los honrará. Nuestras aparentes pérdidas por su causa resultarán entonces ser ganancia inefable. "Y los sabios resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que convierten a muchos a la justicia, como las estrellas para siempre y para siempre." (Daniel 12:3). Aun una copa de agua fría dada a un discípulo, en nombre de un discípulo, no perderá jamás su recompensa (Mat. 25:21). Nuestro gracioso Redentor no olvidará nuestra obra de fe y labor de amor. Su propio mérito infinito, es cierto, aparecerá en aquel día como el único fundamento del derecho de su pueblo a la herencia celestial; pero las obras que han sido realizadas bajo la influencia de su Espíritu bendito, Él las reconocerá y recompensará, no, en verdad, como la causa de su amor por ellos, sino como la evidencia del amor de ellos por Él. Al más vil y más despreciado de sus humildes seguidores lo recibirá en su dichosa presencia con aquellas palabras arrebatadoras: "¡Bien hecho, buen siervo y fiel, entra en el gozo de tu Señor!" (Mat. 25:21).
Animados por estas gloriosas esperanzas, amados, no busquen grandes cosas para ustedes mismos, sino busquen las cosas que son de Jesucristo. Sean diligentes para ser hallados por Él en paz, sin mancha e irreprensibles en su venida. Ocupen sus talentos hasta que su Señor venga. Sean firmes, constantes, siempre abundantes en la obra del Señor —pues saben que su trabajo no es en vano en el Señor. (Jer. 45:5, 2 Ped. 3:14, Lucas 19:13, 1 Cor. 15:58.)
Fuente y atribución
Autor original: David Black
Título original: Seeking the Things Which Are Jesus Christ's — parte 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de David Black, publicado originalmente en Grace Gems.