Dios benditísimo, nos has permitido de nuevo ver el comienzo de otro día. Deseamos aceptar cada nueva mañana como un regalo fresco de tu amor. Somos mendigos constantes de tu bondad. Si tu brazo sostenedor se retirara, al instante pereceríamos. Nos regocijamos al mirar hacia atrás al camino por el cual nos has conducido hasta ahora, protegiéndonos del peligro, sosteniéndonos en la aflicción, frustrando nuestros temores y realizando nuestras esperanzas.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 27
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.