Nuestros ministerios de vida
"Cada uno con su tarea asignada." Marcos 13:34
Nunca nos quejemos de la humildad de nuestras tareas ni de las limitaciones de nuestros ministerios de vida. El estanque tranquilo no se queja por no tener la música y el murmullo del arroyo, ni el oleaje y la resaca del océano. Está contento, a su manera sencilla, de suplir las necesidades del hogar humilde, o de refrescar al trabajador cansado en el campo, o de dar de beber al mendigo sediento.
La violeta que se ruboriza oculta en el bosque no envidia al cedro con su follaje perenne ni al roble con sus ramas gigantescas y su sombra poderosa. Está contenta de ocupar el lugar que se le ha asignado, tal vez lejos, en la soledad del bosque.
Dios ha dado a cada uno de nosotros nuestras posiciones y nos ha señalado nuestras tareas—tan humildes como conspicuas, tan sencillas como poderosas. Los corazones pequeños, lo mismo que los grandes corazones, son "ministros suyos para hacer su voluntad".
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Thoughts for the Quiet Hour — Excerpts — 110
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.