Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Caminar con Dios: una senda de comunión y esperanza

La vida de Enoc nos muestra lo que significa caminar con Dios: apartarse del pecado, profesarlo abiertamente y cultivar una comunión constante con Él.

"Enoc caminó con Dios." Génesis 5:24

Dichosos aquellos que en sus primeros días son apartados del pecado, de sí mismos y del mundo mediante el arrepentimiento hacia Dios y la fe en la Simiente Prometida, como lo fue Enoc, quien desde el momento de su conversión caminó con Dios en un progreso continuo. "Caminar con Dios" es salir de una generación pecadora y elevarse al Señor, como lo hicieron Noé y Caleb, y Dios exige esto de todos los creyentes (2 Corintios 6:17). Es poner al Señor continuamente ante nuestros ojos y temerle siempre, como lo hicieron José y Nehemías, evitando así todo lo que le ofendería. Es también hacer una profesión abierta de fe en Él y de celo por su servicio, como nuestro mayor honor y mejor interés. Y además, es una manera de caminar que obtiene una santa intimidad y comunión con Dios, que se mantiene por la meditación constante, la oración y la alabanza, por escuchar atentamente la voz de su palabra y de su Espíritu, y humillándonos ante Él; así la santidad es promovida y fomentada en el alma. Así "Enoc caminó con Dios"; así mantuvo una santa confianza en Él, encomendándole todos sus caminos, esperando siempre su ayuda y regocijándose en la esperanza de estar con Él para siempre.

Para estos fines dichosos la gracia de Dios es suficiente para todos los que reconocen su necesidad y la piden. El Señor nos ayude a buscarla, para que, como Enoc, caminemos con Dios aquí abajo y vivamos con Él para siempre en la gloria. Caminar con Dios es honroso, útil y feliz. ¿Cómo podemos ser infelices teniendo a Dios por Compañero?

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — August 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura