«¡Como Él está en la luz!» ¿Podremos alguna vez alcanzar esto? ¿Llegaremos alguna vez a andar con tanta claridad en la luz, como aquel a quien llamamos «nuestro Padre», de quien está escrito: «Dios es luz, y en Él no hay ninguna oscuridad»? Ciertamente, este es el modelo puesto delante de nosotros, pues el mismo Salvador dijo: «Sed perfectos, así como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.» Y aunque podamos sentir que nunca podemos alcanzar la perfección de Dios, hemos de buscarla y nunca satisfacernos hasta que la alcancemos.
El joven artista, al empuñar su primer pincel, apenas puede esperar igualar a Rafael o a Miguel Ángel. Pero, con todo, si no tuviera un noble ideal ante su mente, solo alcanzaría algo muy bajo y ordinario.
Pero ¿qué se quiere decir con que el cristiano ha de andar en la luz, así como Dios está en la luz? Concebimos que ello implica semejanza, pero no grado. Estamos en la luz tan verdaderamente, tan de corazón, tan sinceramente, tan honestamente como Dios, aunque no podemos estarlo en la misma medida. No puedo habitar en el sol; es un lugar demasiado resplandeciente para mi morada, pero puedo andar en la luz del sol. Así, aunque no puedo alcanzar aquella perfección de pureza y verdad que pertenece al Señor Todopoderoso por naturaleza como el infinitamente bueno, puedo poner siempre al Señor delante de mí y esforzarme, con la ayuda del Espíritu que habita en mí, hacia la conformidad con su imagen.
Aquel famoso antiguo comentarista, John Trapp, dice: «Podemos estar en la luz como Dios está en la luz por la cualidad, pero no por la igualdad.» Hemos de tener la misma luz y hemos de tenerla tan verdaderamente y andar en ella como Dios lo hace, aunque en cuanto a la igualdad con Dios en su santidad y pureza, eso debe quedar hasta que cruzemos el Jordán y entremos en la perfección del Altísimo. Observa que las bendiciones de la sagrada comunión y de la purificación perfecta van vinculadas con andar en la luz.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: August 31 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.