Aunque hayamos dado algún fruto para Cristo, y tengamos la gozosa esperanza de ser «plantas de su propia plantación», hay tiempos en que nos sentimos muy estériles. La oración está sin vida, el amor es frío, la fe es débil; cada gracia en el jardín de nuestro corazón languidece y se marchita. Somos como flores bajo el sol ardiente, que necesitan la lluvia refrescante.
En tal condición, ¿qué hemos de hacer? El texto se dirige a nosotros justamente en ese estado: «¡Canta, oh estéril! Rompe en alegre y sonoro canto». Pero ¿de qué puedo cantar? No puedo hablar del presente, y aun el pasado se ve lleno de esterilidad. ¡Ah! Puedo cantar de Jesucristo. Puedo hablar de las visitas que el Redentor me hizo en otro tiempo; y si no de estas, puedo magnificar el gran amor con el cual amó a su pueblo cuando descendió de las alturas del cielo para redimirlo. Volveré a la cruz. Ven, alma mía, pesadamente cargada estuviste una vez, allí perdiste tu carga. Ve otra vez a Calvario. Quizá esa misma cruz que te dio vida, te dé también fecundidad.
¿Qué es mi esterilidad? Es la plataforma para su poder creador de fruto. ¿Qué es mi desolación? Es el marco negro para el zafiro de su amor eterno. Iré en pobreza, iré en impotencia, iré con toda mi vergüenza y mi desvarío, le diré que todavía soy su hijo, y confiando en su corazón fiel, aun yo, el estéril, cantaré y daré voces.
Canta, creyente, pues animarás tu propio corazón y el de otros desolados. Sigue cantando, porque ahora que de veras te avergüenzas de ser estéril, pronto serás fecundo; ahora que Dios te hace aborrecer estar sin fruto, pronto te cubrirá de racimos. La experiencia de nuestra esterilidad es dolorosa, pero las visitaciones del Señor son deleitosas. La conciencia de nuestra propia pobreza nos conduce a Cristo, y allí es donde necesitamos estar, pues en Él se halla nuestro fruto.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: August 28 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.