Se nos permite ver el alba de un nuevo año. Señor Dios bondadoso, nos reunimos para comenzarlo en Tu presencia. La prolongación de los días no nos aprovecha nada, a menos que los vivamos en Tu presencia, en Tu servicio y para Tu gloria. Por tanto, como familia doblamos la rodilla e imploramos, por amor a Cristo, que Tu gracia nos preceda y nos siga, nos guíe y nos sostenga, nos santifique y nos ayude, en cada hora que Tu bondad nos conceda. Concédenos no estar separados de Ti ni un solo instante. Que te pongamos siempre delante de nosotros. Estate siempre a nuestra diestra, y así no seremos conmovidos. Envía Tu Espíritu Santo para inspirar cada uno de nuestros pensamientos, para hablar en cada una de nuestras palabras, para dirigir cada uno de nuestros pasos, para actuar en cada una de nuestras obras, para prosperar cada una de nuestras tareas y para edificarnos en nuestra santísima fe. Que vivamos cada día con la eternidad desplegada ante nuestros ojos, contemplando todas las cosas en su espejo, y escuchando siempre el rumor de los carros de Tu Hijo que retorna, la voz del arcángel y la trompeta de Dios.
Enséñanos a tener siempre presente que no somos nuestros. La preciosa sangre de Jesús nos ha redimido como posesión Tuya especial. Tu Espíritu Santo nos ha llamado a Tu yugo benigno. Hemos sido hechos dispuestos en el día de Tu poder. Santos votos nos ligan a Tu servicio. Aquí de nuevo renovamos nuestros votos. Aquí de nuevo nos consagramos a Ti. Aquí de nuevo presentamos nuestras almas y nuestros cuerpos como sacrificio vivo, sobre Cristo, nuestro altar. Profesamos que nuestro único deseo es familiarizarnos contigo, proclamar Tu alabanza, testimoniar nuestro amor y adelantar Tu reino. La gratitud ferviente nos constriñe. De pie sobre la roca de la salvación, vestidos con los ropajes de la justicia, nuestros corazones laten para testimoniar que somos un pueblo que se deleita en honrarte. Abre nuestros ojos para ver la obra que nos has asignado, y con toda firmeza de propósito para realizarla. Que nunca estemos sin algún propósito definido para promover el bien de los demás y la gloria de Tu nombre. Así podamos lanzar nuestras naves a las aguas desconocidas de este año, con Cristo sentado al timón. Y que Tu Espíritu hinche las velas con vientos que nos impulsan hacia el cielo.
Muchos comienzan ahora su último año en la tierra. Puede ser así con alguno o con todos nosotros. Que estemos siempre listos, con los lomos bien ceñidos y nuestras lámparas encendidas con brillo. Si nuestro Señor que desciende llama, que le abramos de inmediato. Si la muerte llegare, que no tengamos entonces nada que hacer sino morir con gozo.
Con la plenitud de nuestros corazones, quisieramos esta mañana elevar abundantes intercesiones. Donde mora Tu Espíritu hay vasta libertad del alma. Oramos, pues, por todas las tribus de los hombres esparcidas por el mundo. Que este sea para ellos un año de bendición sobreabundante. Dondequiera que Tu sol resplandezca, que el Sol de justicia se levante con sanidad en Sus alas. Dondequiera que Tu rocío caiga, que desciendan lluvias de gracia. Esparce por doquier santos misioneros que hablen de Jesús y de la salvación por Su cruz. Que las nuevas luminosas disipen la noche del pecado. Que Satanás huya ante el Evangelio todo-conquistador.
Concede que este año supere a todos los demás en bendiciones para nuestra amada nación. Oramos por todas las condiciones y estados de los hombres en medio nuestro. Recordamos con clamor ferviente a Tu sierva, a quien has elevado para ser nuestra Reina. Que Tu gracia la santifique siempre. Que Tus consuelos la alienten siempre. Que Tu sabiduría la instruya siempre. Que Tu diestra la sostenga siempre. Sé este año el Consejero en todos los consejos de la nación. Preside como Juez en todos nuestros tribunales. Mantén la paz, la prosperidad y el dichoso contentamiento entre todas las clases. Que todo el tejido de la sociedad se consolide por un solo sentimiento de armonía. Que los corazones anhelen el bien mutuo e ilimitado. Que Tu sabiduría y Tu conocimiento sean la estabilidad de nuestros tiempos, y el temor del Señor nuestro tesoro. Que la justicia ensalce nuestra tierra, y que todos los pueblos sean constreñidos a testimoniar que el Señor Todopoderoso está verdaderamente con nosotros y que Su gloria es grande en medio de nosotros.
Multiplica este año los triunfos de Tu santa Palabra. Que multitudes se rindan a su poder convertidor y santificador. Acompaña a Tus siervos ministros en cada sermón y en cada visita. Sé el maestro en nuestras escuelas, el sanador en nuestros hospitales y nuestro bienhechor universal. Así nos encomendamos a Ti, con todos nuestros asuntos, y todo el mundo con todos sus intereses, a Tu cuido bondadoso. Ciertamente Tú, que no escatimaste a Tu propio Hijo, sino que lo entregaste gratuitamente por todos nosotros, también con Él nos darás gratuitamente todas las cosas, para el tiempo y para la eternidad. Concédelo por amor a Jesús. Amén.
Fuente y atribución
Autor original: Henry Law
Título original: Family Prayers — FIRST DAY OF THE YEAR MORNING
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Henry Law, publicado originalmente en Grace Gems.