Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Cómo el alma aprende el misterio de la Trinidad

El pueblo de Dios aprende el misterio de la Trinidad no por razonamientos, sino por la enseñanza del Espíritu sobre el corazón, sintiendo el poder del Padre, del Hijo y del Espíritu.

Todo el pueblo de Dios es llevado al conocimiento de la Trinidad; no ciertamente por razonamiento metafísico ni por sutiles argumentos dirigidos al entendimiento. El Espíritu les enseña, no con razonamientos dirigidos a la cabeza, sino por el poder y el rocío de la verdad divina que descansan sobre el corazón. Bajo la enseñanza divina, aprenden la autoridad, la justicia, la majestad y la santidad, y a su tiempo sienten el amor de Dios el Padre. Aprenden la deidad de Cristo en sus almas, al ver y sentir el poder de su sangre, como sangre de Dios, y su justicia como «justicia de Dios». Y aprenden la deidad y la personalidad del Espíritu Santo al sentir el poder divino de sus operaciones sobre sus corazones; y perciben que él es Dios al notar cómo escruta todas sus acciones, saca a la luz todo pensamiento secreto y aplica pasajes de la Escritura a sus almas que sólo Dios podría producir o aplicar tan a propósito.

Y cuando así son llevados por la enseñanza divina al conocimiento de las tres personas de la Deidad, llegan a saber y sentir en lo profundo de la conciencia que hay tres Personas, iguales en poder, voluntad, esencia y gloria, y un solo Jehová. Ahora bien, estas verdades ningún hombre puede aprender de manera salvadora sino por esta enseñanza especial. Puede saber todo esto, y mucho más, en su entendimiento y juicio; pero una realización sensible del poder de estas cosas en la conciencia, un derretimiento divino del corazón bajo ellas, con un ensanchamiento del alma y un goce experimental de ellas, es el fruto exclusivo de la enseñanza de Dios que reposa sobre él hasta hacerle «nueva criatura» en Cristo.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: April 27

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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