Una vida que resplandece

Cómo leer la Biblia para vivirla

La Biblia no se lee solo para conocer la voluntad de Dios, sino para ponerla en práctica; cada verdad y cada promesa tienen un propósito directo para nuestra vida diaria.

"Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz para mi camino." Salmo 119:105

"Ahora que saben estas cosas, serán bendecidos si las ponen en práctica!" Juan 13:17

Es necesario leer la Biblia, no solo para conocer la voluntad de Dios, sino para que la hagamos. Si no es la guía de nuestra vida, nada significa para nosotros.

Sus verdades deben aplicarse. Si leemos las Bienaventuranzas, hemos de compararnos con sus divinos requerimientos y procurar ser conformados a ellas. Si nos encontramos con un versículo que reprenda algún hábito o pecado nuestro, hemos de hacer inmediatamente la enmienda necesaria.

Debemos aceptar sus promesas, creerlas y actuar como quien las cree.

Debemos permitir que sus consuelos entren en nuestros corazones y nos sostengan en el dolor.

No hay nada escrito en la Biblia simplemente para ornato o belleza. ¡Cada palabra es práctica! No hay verdad en la Escritura que no tenga alguna relación con la vida real. Cuando acudimos a ella con el deseo de saber cómo vivir y dispuestos a obedecer sus preceptos, descubriremos que nos abre su significado más profundo.

"Si me aman, obedecerán mis mandamientos." Juan 14:15

"Sabemos que hemos llegado a conocerle SI obedecemos sus mandamientos. El que dice: 'Yo le conozco', pero no hace lo que él manda es un mentiroso, y la verdad no está en él." 1 Juan 2:3-4

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: HOW TO READ THE BIBLE

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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