Muchos del pueblo de Dios se ejercitan a veces acerca de su hipocresía, y a veces se tendrán por los más consumados hipócritas que hayan estado en una profesión. Pero si te ejercitan estos temores dolorosos, estas dudas y miedos, considera dos rasgos de un carácter espiritual. No hables de tu esperanza; puede ser "telaraña". No te jactes de tus dones; pueden ser del todo carnales. No alegues la buena opinión de los hombres; pueden estar equivocados contigo. Pero mira si, con la bendición del Señor, puedes sentir en tu alma estas dos pruebas escritas por su propia mano. Si es así, no eres hipócrita; el mismo Dios, por su siervo Job, te ha absuelto del cargo.
¿Te deleitaste, pues, alguna vez en el Omnipotente? Es una pregunta solemne. ¿Salieron alguna vez tu corazón y tu alma tras el Dios vivo? ¿Fluyeron alguna vez afecto, amor y gratitud de tu pecho al pecho del Señor? ¿Sentiste alguna vez como si pudieras abrazarlo con los brazos de la fe, y vivir y morir en su abrazo? Si tu alma ha sentido esto alguna vez, no eres hipócrita; y nada que salga de tu miserable corazón como diablo acusador puede probar que lo seas. O si no puedes realizarlo plenamente, si eres de los que siempre claman a Dios, no eres hipócrita. No hablo de tus oraciones regladas ni de tus regularidades; pues creo que a menudo hay más del Espíritu de Dios, y más anhelo y deleite en él, en tus irregularidades que en todas las regularidades diarias de los hipócritas. Me refiero a si hay un suspiro o clamor de noche lo mismo que de día; un derramar el corazón en el seno de Dios de cuando en cuando, según el Señor lo obra en ti, en la angustia, el desconcierto, el dolor y la aflicción. Esta es una prueba y una marca que ningún hipócrita ha tenido ni podrá tener jamás.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: July 7
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.