Cuenta la historia de un joven compositor cuya música estaba siendo interpretada. El público entusiasta aplaudía sin cesar mientras la obra sonaba. Pero el joven parecía del todo indiferente a aquellos aplausos. Tenía la mirada fija intensamente en un hombre del público, observando cada expresión de su rostro. Era su maestro. Le importaba más la menor señal de favor en aquel rostro que todo el aplauso de la gran concurrencia.
Así, en toda nuestra vida, deberíamos contemplar el rostro de Cristo, cuidando solamente de agradarle. Importa mucho más lo que él piense de nuestra vida que lo que piense todo el mundo junto. Si vivimos para ganar su aprobación, no temeremos que todas nuestras obras queden al descubierto al final, ante el trono del juicio.
Tú que ves mi alma por dentro, tú que conoces mi pecado oculto, por tus ojos santos hazme aprender lo que el pecado es ante ti. Hazme, oh Puro, tal como tú eres, puro en mente y alma y corazón; nunca satisfecho con menos que tu perfecta santidad.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - March 14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.