Confesamos con vergüenza — horas pasadas desperdiciadas en lecturas infructuosas y otros entretenimientos mundanos. Si otros días son nuestros — guíanos para que no se malgaste más tiempo en vanos afanes.
Imprime en nuestras mentes la brevedad del tiempo — la obra por hacer — la cuenta que hemos de rendir — la cercanía de la eternidad — la miseria de las lámparas apagadas, cuando se oye la voz del Esposo.
Que nunca olvidemos que...
Tu ojo siempre nos ve;
Tu oído siempre nos oye;
Tu mano que todo lo registra lo consigna en un libro de memoria;
¡todas las obras ocultas serán reveladas en el día del juicio!
¡Por encima de todas las cosas — busquemos tu favor!
¡Por encima de todas las cosas — temamos tu ceño!
Que Cristo sea el pulso de nuestros corazones.
Que Él hable en cada palabra de nuestros labios.
Que Él resplandezca en cada paso de nuestro caminar terrenal.
Concede nuestras peticiones por Su amado nombre. Amén.
Fuente y atribución
Autor original: Henry Law
Título original: Family Prayers — Excerpt 7
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Henry Law, publicado originalmente en Grace Gems.