«Te instruiré y te enseñaré el camino que debes seguir.» Salmo 32:8
¡Cuán preciosa es esta promesa para quienes sienten su necesidad de la guía divina!
Un día, en imaginación, vagaba perplejo por un extenso bosque: había perdido el sendero y me esforcé durante horas en vano por recuperarlo. Al fin, completamente cansado e indefenso, me dejé caer en el suelo.
De pronto, la voz amistosa de alguien cuyo acercamiento no había observado, dirigiéndose a mí, dijo: «¿Por qué estás echado ahí?»
Le respondí: «He perdido el sendero y he intentado en vano encontrarlo».
«¿Estás dispuesto», respondió Él, «a confiar en Mi guía y a seguirme paso a paso, tal como Yo te conduzca?»
«Sí, Señor», respondí, pues discerní en las manos y los pies de Aquel que me dirigía la huella de los clavos que una vez lo fijaron a la cruz.
«Entonces levántate y sígueme».
Al punto obedecí, y en pacífica confianza seguí a mi gracious Guía. Pronto la luz creciente mostró que los límites del bosque estaban casi al alcance, y muy pronto fui conducido a un sendero llano y despejado, desde el cual podía ver con claridad mi camino a casa. Entonces mi Guía desapareció, pero antes de dejarme dijo: «No te apoyes en tu propia entendimiento. En todos tus caminos reconóceme, y Yo enderezaré tus sendas. Te instruiré y te enseñaré el camino que debes seguir».
Señor, en adelante sé mi Guía; por tu gracia te seguiré, hasta que vea los reinos de luz.
Fuente y atribución
Autor original: Autor desconocido
Título original: I will instruct you and teach you in the way which you shall go
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.