«Con todo estoy siempre contigo; me has tomado de la mano derecha. Me guiarás con tu consejo, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; mas Dios es el fortalecimiento de mi corazón y mi porción para siempre». Salmo 73:23-26 [Véase también Salmo 16:8-11.]
Los niños en la fe no solo anhelan a Cristo, sino la comunión sensible con Él; y muy a menudo se les concede, para que sean destetados del mundo. Pero los de mayor edad, que tienen sus sentidos más ejercitados, dan gracias de que puedan confiar en Él cuando no lo ven, y seguirlo cuando no sienten consuelo, apoyándose más en la palabra y el pacto de Dios que en aquellas sensaciones que, aunque siempre preciosas y deseables, a menudo son retiradas.
Señor, dame gracia para confiar en ti en la oscuridad, para descansar en tu promesa, creyendo que siempre estás presente, aunque no te vea. No quiero vivir de estados y sentimientos, sino de Jesús; ni imaginar que mi Dios cambia, porque yo cambio. Siempre estoy contigo como tu hijo, necesitando tu cuidado solícito; y tú siempre estás conmigo como mi Padre, simpatizando conmigo y cuidándome.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — February 14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.