Meditaciones santas para cada día

Confiaré y no temeré

Una palabra de ánimo para el alma angustiada, el discípulo tímido, el perplejo y el peregrino anciano: deposita toda tu confianza en Jesús y repite con el corazón: «Confiaré, y no temeré».

«¡Confiaré, y no temeré!» Isaías 12:2

Alma ansiosa, cargada de culpa y que busca con sinceridad la liberación: Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, aun al principal de ellos. Entrégate a Él; nunca te echará fuera. Que el Señor te permita decir: «¡Confiaré, y no temeré!»

Discípulo tímido, no cedas al temor. Si eres débil, tu Salvador es fuerte. Si tus enemigos espirituales son muchos, mayor es el que está por ti que todos los que están contra ti. Pon toda tu confianza en Él, y que el lenguaje de tu corazón sea: «¡Confiaré, y no temeré!»

Tú que estás perplejo, caminando por un sendero que nunca antes has pisado, por una vía espinosa y enredada: si estás en el camino del deber, entonces estás en la senda de la seguridad. El Señor hará que las tinieblas sean luz delante de ti, y enderezará lo torcido, y nunca te abandonará. Que el lenguaje de tu corazón sea: «¡Confiaré, y no temeré!»

Peregrino anciano, cercano al fin de tu viaje y teniendo ya a la vista las aguas del Jordán: recuerda la bondad y la misericordia del Señor para contigo en el pasado, y su palabra de promesa para ti ahora: «Aun hasta la vejez y las canas, yo soy; yo soy el que te sustentaré. Yo te hice y te llevaré; yo te sustentaré y te rescataré». Sin duda serás capacitado para decir: «¡Confiaré, y no temeré!»

Fuente y atribución

Autor original: Autor desconocido

Título original: I will trust, and not be afraid!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura