Muchas personas dicen conocer a Dios cuando llega la tormenta, pero viven desconectadas en el amanecer tranquilo.
Llevan grandes cargas a la oración, y cuando todo se rompe piden ayuda urgente; pero descuidan las decisiones pequeñas, las conversaciones sinceras, la paciencia en la familia y la fidelidad en el trabajo.
Entonces no advierten cuán tierno es el carácter del Padre que cuenta nuestros cabellos.
Hay una tentación común: guardar a Dios para la crisis y no llevarlo al día a día.
Sin embargo, el evangelio se revela también en lo ordinario, no solo en lo extraordinario.
Cuando aprendemos a llevarle a Dios el salario de un día, una decepción, una alegría y una vergüenza, lo conocemos mejor.
Él no irrumpe con estridencias, sino en la constancia de su cuidado.
Sabe cuánto cuesta cada tarea y cuántas veces caemos y nos levantamos.
Quien camina con Él en lo pequeño llega a confiar cuando llega lo imposible.
Esa cercanía vence la ansiedad de pensar que estamos solos, y forma hijos conscientes de ser profundamente amados y guiados por su gracia.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - April 6
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.