La Hora de Silencio

Conocer solo a Cristo crucificado

El evangelio de Cristo crucificado no empobrece la vida: la toca, la transforma y la ennoblece, dando poder para servir, consuelo en el dolor y esperanza para la eternidad.

«Me propuse no saber entre vosotros cosa alguna, sino a Jesucristo, y a éste crucificado». 1 Corintios 2:2

«Me propuse no saber nada». ¿Acaso no es esto privar de alimento a la mente y al alma, renunciar a mucho deseable, condenarme a una experiencia austera y raquítica? ¿No estrechará y circunscribirá mi vida el evangelio paulino?

No — porque el evangelio toca todas mis actividades. Solo de Jesús y de la cruz puedo derivar el poder para vivir rectamente. Aquí está el perdón que me libra para servir con intensidad, para gozarme cada día, para atreverme y esforzarme y actuar. Aquí está el motivo del celo ardiente y de la diligencia paciente. Aquí está también el canal, áspero y pedregoso, por el que el Espíritu Santo llega a mí — el Espíritu que me fortalece con poder.

Y el evangelio transfigura todos mis dolores. Si estoy familiarizado con Jesucristo, y a éste crucificado — si conozco esa paz íntima que tiene su fuente en el monte del Calvario — tengo un bálsamo para todo dolor y un consuelo en todo pesar. La madera de este Árbol vergonzoso y salvador transforma . . .

mis Maras en Elim,

mi amargura en dulzura,

mi soledad y desolación en reposo, compañía y calma. Su cruz es el remedio para todos mis males.

Y el evangelio ennoblece todo mi futuro, a través de los años del tiempo y de la eternidad. Es un evangelio que no me fallará en ninguna emergencia que pueda confrontar mi alma. Hará brillar para mí el Valle de la Sombra de la Muerte. Abrirá ante mí las puertas de oro de la Ciudad de Dios. Seguirá siendo un prodigio y un deleite a través de los años eternos del Cielo.

No hay empobrecimiento alguno de mi naturaleza en el conocimiento de Jesucristo, y a éste crucificado.

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — 1 Corinthians 2:2

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

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