Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Conocer y cumplir la voluntad del Señor

El creyente anhela conocer la voluntad de Dios y cumplirla, aun cuando ello exija paciencia y conflicto, apoyándose siempre en su gracia.

"Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios… Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor." Efesios 5:15, 17

"Para que aprobéis lo mejor, para que seáis sinceros e irreprensibles." Filipenses 1:10 [Véase también Lucas 12:36.]

Los creyentes no tienen nada más en el corazón que la voluntad de Dios; una vez convencidos de ella, se apresuran de inmediato a cumplirla, a toda costa; pero a veces no pueden llegar a un conocimiento pleno de la misma sin grandes conflictos y mucha paciencia (Hebreos 10:36); teniendo que enfrentar los errores que prevalecen a su alrededor, sus propios prejuicios y la oscuridad ocasional de los tratos divinos. Sin embargo, el Señor nos llevará a través. Sí, Señor, esto lo has hecho innumerables veces. ¡Oh, que pudiera confiar también en ti para el tiempo por venir, y no ser ya tan débil en la fe! En general, "esta es la voluntad de Dios, nuestra santificación". En particular, "si coméis o bebéis, o hacéis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios". Es, por tanto, voluntad de Dios que yo viva para Él, me esfuerce por ser semejante a Él, y luego vaya a vivir para siempre con Él.

El amado yo debe ser negado,

La mente y la voluntad renovadas;

La pasión reprimida y la paciencia probada,

Y los deseos vanos sometidos.

La carne es un enemigo peligroso de la gracia,

Donde prevalece y gobierna;

La carne debe ser humillada, el orgullo abatido,

No sea que destruyan nuestras almas.

Señor, ¿podrá un gusano débil e indefenso

Cumplir una tarea tan ardua?

Tu gracia debe realizar todas mis obras,

Y dar la libre recompensa.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — August 7

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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