Considera a Jesús

Considera a Jesús ante la muerte que se acerca

Nuestro Señor se estremeció ante la muerte porque cargaba el pecado de su Iglesia; quien lo contempla halla consuelo para su propia partida.

Hubo expresiones en la vida de nuestro Señor que solo pueden explicarse desde su humanidad perfecta, como ese estremecimiento ante el sufrimiento y la muerte. Y a su vez, esto solo halla solución en el hecho de que no sufría como un sufriente cualquiera, sino como el Portador de los pecados de su Iglesia. Leemos de mártires que iban a la hoguera con más aparente fortaleza que Jesús ante su muerte, porque en ellos no había carga de pecado ni angustia que acrecentara el tormento.

El caso de nuestro Señor fue esencial y totalmente distinto: su alma santa sufría por los pecados de su Iglesia, y de allí brotaron el estremecimiento y el clamor de Getsemaní: 'Si es posible, pase de mí esta copa.' Considera a Jesús como quien él mismo GUSTÓ la muerte. ¡Qué consuelo! Él sabe lo que la muerte es en realidad, sintió su aguijón y al fin sucumbió ante el enemigo. Así puede entrar en tu esperanza, tu temor y tu retraimiento en la hora más grave de tu ser, como no puede ningún ser en la tierra ni en el cielo.

Pero Jesús no solo murió, sino que en su muerte VENCIÓ y ABOLIÓ la muerte. Para el creyente ya no hay muerte que muera. Mirando con fe sencilla a tu Salvador, en esa hora solemne verás solo a Jesús, y todo lo demás quedará cubierto por la suficiencia, la belleza y la presencia del Señor. No te aflijas, alma mía, en la perspectiva de tu partida; Cristo vino para librar a los que por el temor de la muerte estaban sujetos a esclavitud toda su vida.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Consider Jesus– in the Anticipation of Death

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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