Considera a Jesús

Considera a Jesús que llora con los que lloran

Jesús lloró junto al sepulcro del amigo amado, y su simpatía divina y humana acompaña hoy al corazón que enfrenta el dolor de perder a quien amaba.

¿Con qué bautismo de sufrimiento no fue bautizado Jesús? ¿Qué copa de dolor no bebió? Pocos dolores son más amargos y sentidos que el de la pérdida de un ser amado. Jesús conoció ese dolor; considerémoslo en esta luz. Cuando se escribieron las palabras en que se funda esta meditación, Él lloraba junto al sepulcro del amigo a quien amaba profunda y tiernamente, y era llorado con la misma ternura.

Bautizado con tu bautismo de angustia y bebiendo tu copa de aflicción, Él conoce tu dolor, sondea con su amor sus profundidades, alivia con su simpatía su tormento y entra en toda la red de pérdida y soledad que ella implica. 'Jesús lloró.' Y aún hoy, en compasiva simpatía, llora con los que lloran. Cuán humano fue el corazón y cuán divino el brazo de Jesús: con el uno regó el sepulcro con lágrimas, y con el otro abrió sus puertas y liberó al cautivo.

Que tu primer y mayor deseo, alma mía, no sea que tu herida cese o tu pena se calme, sino que tu Dios sea glorificado en el fuego; que tu corazón herido entronice a Jesús como objeto de su adoración. ¿Te ha hecho Dios viuda? Él será el Dios de la viuda. ¿Te ha hecho huérfano? En Él el desamparado halla misericordia. El Señor nunca quita una bendición sin reemplazarla por una mayor, ni sella un manantial de dicha sin abrir otro más profundo. 'Aunque ande en el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno.'

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Consider Jesus– in Bereavement

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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