Dios de todo consuelo, vende sus heridas. Guárdalos de un espíritu murmurador, bajo los tratos oscuros de tu providencia. Que ellos sepan y crean que un amor infinito está en todos tus designios; que la sabiduría finita no tiene cabida en tus castigos; que Aquel con quien tienen que tratar no puede hacer mal. Señor, danos a todos este espíritu humilde de sumisión a tu voluntad. Ya nos castigues o nos alegres; ya sea la prosperidad o la adversidad nuestra porción, ¡oh, acércanos más a Ti! Que tus tratos sirvan para recortar la mecha de la fe y mantenerla ardiendo con luz brillante.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 25
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.