«Sea vuestra conducta sin avaricia; contentaos con lo que tenéis.» Hebreos 13:5
«Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor del dinero.» 1 Timoteo 6:9-10
Un hombre avaro es llamado idólatra y no tiene parte en el reino de Dios; pero ¿quién cree ser avaro? La acusación alcanza a todo el que no se contenta con lo que tiene. ¿Y qué dice el apóstol de los que quieren ser ricos? Caen. No solo pueden caer, sino que de hecho caen; ni puede evitarse la caída, si los hombres están resueltos a ser ricos. ¡Oh, lector, conviene que te alarmes! Somete los deseos avaros de tu corazón y mantenlos desligados de las cosas mundanas; pues ¿quién sabe cuán pronto deberás salir de este mundo y dejarlo todo atrás? Aleja de ello tu corazón, o de lo contrario tu muerte será muy dura. El lema del cristiano es: «Dios y basta»; pues el que tiene a Dios está contento y, por consiguiente, siempre bastante rico, aun en la pobreza. Avaro debe de ser, en verdad, quien no tenga bastante, teniendo a Dios. Oh Señor, hazme tan libre por la fe del amor de las cosas terrenales, que pueda alabarte igualmente, ya te plazca darme algo o quitármelo; y que nunca codiciosamente rehúse a otros o a mí mismo aquello que has dado para consuelo mío y de mi prójimo. ¡Oh Jesús, hazme percibirte tan plenamente como mío, que me eleve por encima de todas las cosas temporales, regocijándome en ti como mi porción!
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — November 6
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.