Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Contra la esperanza, en esperanza creyó

Ante mil promesas y el ejemplo de los fieles, el creyente es llamado a confiar únicamente en la desnuda palabra de Dios, que socorre en la mayor angustia para que su dedo se vea con claridad.

«[Abraham] quien, contra la esperanza, en esperanza creyó.» Romanos 4:8

Oh alma mía, no tienes una sola promesa, como Abraham, sino mil promesas, y muchos ejemplos de creyentes fieles antes que tú. Te corresponde, pues, confiar con seguridad en la palabra de Dios. Y aunque el Señor tarde su ayuda y el mal parezca ir de mal en peor, no seas débil, sino más bien fuerte; y alégrate, puesto que las más gloriosas promesas de Dios se cumplen generalmente de una manera tan admirable, que él sale a salvarnos en el momento en que menos apariencia hay de ello. Comúnmente trae su socorro en nuestra mayor angustia, para que su dedo se manifieste con claridad en nuestra liberación. Y este método escoge, para que no confiemos en nada de lo que vemos o sentimos (como siempre somos propensos a hacer), sino solo en su desnuda palabra, en la cual podemos confiar en todo estado.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — October 28

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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